martes, 28 de junio de 2011

Larga astenia primaveral.

No sé si es un mito o es real, pero llevo unos meses la mar de raro. El caso es que, por definición, y estando ya en verano, ¡ya se podía acabar esta puñetera fatiga o desánimo que tengo!

Llevo unos meses bastante flojillo, para qué nos vamos a engañar (tanto en los entrenamientos como en las competiciones). Lejos del punto de forma alcanzado en 2010, no me queda otra que disfrutar de lo que hay, que no es poco. Afortunadamente, pude asisitir a carreras que tengo entre mis favoritas: Coruña21, Cambados, o, muy recientemente, San Pedro de Visma. También pude debutar en pista al aire libre, en el Campeonato Gallego de Veteranos, que se celebró en Pontevedra... Etc., etc.

Mi ritmo ha bajado un poco, sí. Pero, lejos de abandonar, mi idea es aguantar y perseverar en el intento de mejora. Todo a su debido tiempo. Mientras tanto, toca ver cómo otros están en la cresta de la ola. Con envidia sana, al menos queda la alegría de verlos ahí. Algunos de ellos, incluso, después de largas lesiones... genial.

Tampoco he tenido mucha gana de actualizar el blog, de guardar cosas en él, de contarlas a quienes les puedan interesar o entretener...

Tiempos mejores vendrán, para entrenar, para competir y para escribir.

Un saludo.

jueves, 14 de abril de 2011

VIGBAY 2011

Ocho de doce. No está mal.

Es esta una de mis pruebas favoritas, y no solo por el recorrido, la organización, el ambientazo... que también. En realidad, la VigBay se ha convertido en una cita fija en mi calendario por el fin de semana que nos pasamos mi familia y yo junto a unos amigos, en Baiona. Todo un homenaje que nos damos a nuestra salud, y que culmina con esta fantástica carrera.

En lo meramente deportivo, este año he llegado peor preparado que el año pasado. A tenor de ello, decidí ser más conservador, e ir a disfrutar de un "entrenamiento" largo de domingo. La marca de 1:24:28? del año pasado era inalcanzable, y había que ser realista.

Cuando llegué a Samil casi eran las 10:00 h. Fui a tomar un café a toda prisa, y, sin calentar, me metí en el "cajón A", cuyo derecho me había ganado en la edición 2010. A pesar de salir más tranquilo que por aquel entonces (3:55 aprox.) creo que no molesté a nadie, ya que tampoco me puse en primera fila, ni mucho menos. Mi intención fue ir tenso (en torno a 4 el km) hasta que pudiese, de cara a próximas pruebas y medio maratones. Y así lo hice -más o menos- hasta el km 15 (a excepción de las cuestas), donde decidí levantar el pie hasta 4:20. a partir de ahí fue un "paseo", animando a la gente que me pasaba a riadas. Al final, tras el paso por el último Km -en el que recibí el ánimo de varios familiares y amigos- llegué a meta en 1:28:01. Sólo sprinté al final, cuando vi el crono sobre la meta, para intentar bajar de 1:28 (una tontería muy tonta), cosa que, finalmente, no conseguí. Pero bueno, quedé más que satisfecho con la marca y con las sensaciones, de todas formas.

Después de la pertinente ducha llegó, como ya es tradición, la gran churrascada. Y tras ésta el regreso a Santiago con los deberes hechos y con el buen sabor de boca que siempre dejan los fines de semana bien aprovechados. Un lujo.

Agradecer a todos los que rodean a esta carrera (organizadores, cuerpos de seguridad, servicios sanitarios, atletas, voluntarios, público...) su empeño en hacerla cada vez mejor. Ciertamente, lo estáis consiguiendo.

Y poco más. Simplemente añadir que ya estoy empezando a pensar en el año que viene... ¡a por la novena!

Nota: durante todo el recorrido me acordé muchísimo de Álvaro. Este amigo -formidable deportista y excelente persona- está empezando a correr hoy la que será, probablemente, la carrera más importante de su vida. Sé que es un ganador, que superará esta difícil prueba, y que pronto estará de vuelta en estas otras que tanto nos gustan. Lo sé. Desde aquí le mando toda mi fuerza, apoyo y ánimo.

lunes, 28 de febrero de 2011

Campeonato Gallego Veteranos 2011.

Aquella mañana Mateo no dejaba de llorar. Sus gritos retumbaban en el pabellón cada vez que sonaba el pistoletazo de salida de alguna prueba. Al final de la jornada matutina, acostumbrado ya al ruido, y observando el desarrollo del Campeonato, me preguntó entre pucheros: "Papá, ¿y a tí no te dan una medalla?". Sonriendo, y con toda la ternura que pude mostrar, le contesté: "No Cariño, pero el día que me den una, te la voy a regalar por lo valiente y lo bueno que eres". Esa misma tarde, y de forma totalmente imprevista (pues era debutante en estas lides), me entregaron dos. Se ve que Mamá, que, como siempre, había estado a nuestro lado, se merecía otra...

Aviso: es posible que la medalla del 400 me la hayan dado por error. En ese caso tendría que devolverla inmediatamente (como es lógico). Espero aclarar el asunto pronto, por el bien del otro afectado, y del mío propio.

martes, 8 de febrero de 2011

Maratón

Está próximo el Maratón de Sevilla, y varios amigos van a participar en esta edición con el ánimo de hacer la mejor marca posible y, sobre todo, pasarlo muy bien.

No habrá griegos ni persas en esta ocasión, y lejos queda ya el 490 a.C., pero la afrenta sigue siendo dura, casi heroica. La suerte está echada. El entrenamiento está ahí, y, salvo imprevistos, tendrá que notarse.

Me invade la envidia, por una parte, y, por otra, no me veo preparado para afrontar el reto de hacer una muy buena marca. Una vez que ya me he demostrado a mí mismo que puedo terminar la mítica distancia (Madrid, 2005), ahora estoy como aquel surfista que, sentado en su tabla, otea los límites del océano, dejando pasar buenas olas, en busca de aparezca la más idónea de entre todas ellas, y no sin riesgo de escoger mal...

Algún día llegará. No sé si en Sevilla, en Barcelona, en San Sebastián o más lejos, pero llegará. Es algo pendiente, que creo compartir con la mayoría de los que dedicamos parte de nuestras vidas a este deporte. Ya me entendéis...

Mientras tanto, ¡mucha suerte a los que van a la ciudad del Guadalquivir! Ojalá que os salga una carrera de ensueño. No esa en la que quedáis primeros, por delante de los africanos (seamos realistas), sino aquella más factible, en la que lográis la marca que queríais hacer, sin molestias ni lesiones, con una sonrisa en línea de meta...

martes, 11 de enero de 2011

Cross de A Pobra.

Anteayer debuté en la especialidad. Como anécdota, decir que dos días antes estaba comprando las zapatillas de clavos, y no tuve ni tiempo a probarlas sobre el terreno. Y así me fui, a pelo, con unas zapas del trinque -blancas y relucientes- que cantaban sobremanera en el pinar de Cabío.

Después de los nervios iniciales (a mí el potocolo oficial y los prolegómenos de la competiciones me matan)disfruté, disfruté y disfruté como un enano: del día, del ambiente, del circuito, de la organización... hasta de la arenita de los cojones disfruté (qué bonita es para tumbarse al sol, la muy jodida).

Espero volver en años venideros, y disfrutar todavía más, si cabe, e intentar mejorar lo que se pueda. Prometo sacrificio. Al mismo tiempo, animo a aquellos que no hayan probado las mieles de este tipo de carreras a que lo hagan. Sin duda, la experiencia merece la pena.

Saludos.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Nueve de nueve

Edición dos mil diez. Año Santo compostelano. Ya sé que para algunos este dato es irrelevate, pero no para mí (ni para la ciudad de Santiago en general). Recuerdo ahora, al ver la medalla que nos han dado a los valientes (los que tomamos la salida, superamos -bajo la lluvia y frente al viento- las vicisitudes del recorrido inventado para la ocasión, y llegamos a la meta más bella), que en dos mil cuatro se hizo una presea ex profeso para tamaño evento, en la que figuraban la concha y el texto que recordaban que no se trataba de un año cualquiera en Compostela.

Dos mil diez. Se va extinguiendo la poca ilusión que me queda por esta Carrera, sin freno, y a pesar de mis pesares. Y es que el poco cuidado en los detalles que la rodean, hace que muchos nos empecemos a cansar.

Poco parece importar a los políticos y a los organizadores que hayamos tenido que pagar -por primera vez en 33 ediciones-; que hayamos tenido que superar, física y mentalmente, las nuevas cuestas del recorrido accidental; que hayamos madrugado el único día del año que podemos dormir más; que hayamos aguantado el frío, la lluvia, el viento... Todo ello, aún sabiendo que recibiríamos lo de siempre: un maravilloso final de carrera, que nos intentan vender como si no pudiésemos hacerlo todos los días, como si no fuese nuestro, sino de ellos.

Sepan que la Plaza del Obradoiro y el casco antiguo de Santiago (Patrimonio de la Humanidad desde 1985) no serán suficiente el día de mañana, a poco que otros sitios se lo propongan. Menos vender lo que de por sí es de todos, y más cuidar al corredor, el estado del recorrido, etc., etc. Porque no, no nos da igual que cada año nos estén cambiando algo del circuito. Es un cachondeo, tan monumental como la propia ciudad por la que discurre.

Ayer corrí mi novena Carreira Pedestre Popular consecutiva. Quisiera llegar a 10, a 25, a 50... pero no lo veo claro. El conformismo la está devorando. Pequeños detalles la hacían única, pero están despareciendo. Por suerte, ahora hay mucho con lo que poder comparar, y la situación no es alentadora para la decana de las populares gallegas.

Esto no es más que un aviso a navegantes. Cada cual que aguante su vela. Si es así, a cambio, sostendré la mía: la de corredor fiel a una de sus carreras favoritas.

Me quedo, hoy, con lo bueno: el debut, a los treinta y ocho, de mi mujer; haber coincidido con amigos y amigas extraordinarios; haber superado la pereza; y tener nueve de nueve Pedestres, nada fácil. lejos queda ya mi primera edición en 2002. Aquella fue mi primera carrera...

martes, 22 de junio de 2010

Equipos

Dice el diccionario de la RAE, en una de sus acepciones sobre la palabra equipo: "En ciertos deportes, cada uno de los grupos que se disputan el triunfo". Bueno, puede ser... A mí, desde luego, me parece una definición bien escasa. Un equipo es mucho más que eso, y las tipologías son, además, muy variadas.

Hace unos meses, cuando empecé a entrenar con los CARSantiago, en cierto modo me adherí a un grupo de personas que se organizan casi como tal, a la hora de entrenar y de compartir vivencias a lo largo de la semana. Cada día disfruto más de la compañía de este grupo humano, que tanto me hace crecer como "deportista" y como persona.

Por otra parte, y como muchos sabéis, en el Circuito de de Correr en Galicia "compiten" multitud de equipos por un premio imaginario (que esta mucho más cerca de la honrilla de sus componentes, que de lo meramente material). Recuerdo, como si fuera hoy, que a través de un amigo forero fiché in extremis por "Os camisolas molladas", a principios de temporada. Escéptico al principio, me ha ido sorprendiendo cada día la interrelación generada entre los componentes de este quinteto, y con la buena onda que genera esto del running. Fonvigo, Koala36, Ex_chema, Adrián y Ferraduro, no somos personajes de un cómic de ficción, pero casi. Y, de forma asombrosa, aunamos nuestras fuerzas por un fin común que sólo está en nuestra imaginación; que tiene bastante que ver con el carácter competitivo del ser humano, pero muy poco (y ahí está lo bueno, creo yo) con la cultura materialista que invade nuestras vidas. Gozamos como niños de nuestras minúsculas proezas, compartimos experiencias, nos alentamos y aconsejamos, nos ayudamos en lo posible, y, lo que es más importante: jamás nos reprochamos nada. Vamos, que hagamos lo que hagamos es un éxito para nosotros. Simplemente genial.

Y de no tener ningún equipo hace unos meses, a tener tres, pues hace unos días recibí el alta federativa de la mano del Club Coruña Comarca. Son varios los amigos que forman parte del mismo, y espero hacer todavía más. Me hace ilusión participar en pruebas federativas (tanto en pista como en cross), y seguir exprimiendo, así, todas las posibilidades que brinda este deporte. Todavía no me he estrenado (ni siquiera tengo equipación todavía), así que poco más que contar por ahora.Otro día contaré...